MANIGUEUIGDINAPI STANLEY

Foto: Mauricio Valenzuela

Menciona a:

  • Recaredo Correa
  • Arysteides Turpana
  • Aiban Wagua,Taira Stanley
  • Plinio Chiari
  • Todos los poetas orales de Kuna Yala que se mecen en sus hamacas

Biopoeta

Nacido un 11 de mayo del 68, decepcionado mi familia por haber nacido niño y no niña como lo establece las tradiciones del pueblo Kuna, aún así mi madre me enseño a leer y escribir si haber leído nunca. Tropecé luego con la filosofía y la historia hasta que las nubes, la Madre Tierra y el Festival Internacional de Poesía Ars Amandi me atrapo en un eterno espiral de palabras y voces. Me dedico como principio de vida a luchar por los derechos humanos de los Pueblos Indígenas y la Soberanía Alimentaria de los Pueblos.


Declaración poética

La poesía es Vida, es Chucha, es Madre Tierra, Abuela Mar, es abuelo Sol, es las olas, los ríos, las gotas de agua que salen de mis ojos.


POEMAS

La Chaquira y la Kuna
Yo que estaba acostumbrado a los polvos de 2 minutos, trataba de quitarle la blusa pero no podía, entonces inicie por su falda de colores y peces, cuando quitaba una, aparecía otra tela, quitaba su otra falda y aparecía la siguiente tela, estaba enrollada en telas infinitas de colores.
Y me abalanzaba hacia ella, besándola, poseído por los olores de mar, me detuvo en seco y me baño con plantas, albahacas y rodeados de muñecos de madera pintados en ceremoniales colores de rojo y negro e inicio un ritual con sahumerio impregnando el ambiente de humo y cacao, mostrándome sus cuentas de colores, desnuda.
Con cada cuenta amarilla me robaba un poro de mi cuello, si tomaba una cuenta roja me bañaba con jugos de mango, con cada cuenta anaranjada me premiaba con baños de chicha de plátano tibio y fermentado, cuentas negras, pequeños trozos de guineo maduro.
La hamaca estaba húmeda, la chaquira de sus pierna y brazos la desprendía poco a poco, con sus colores me juntaba una frase, una palabra indescifrable, está chaquira humana dorada iniciaba sus cantos chamanísticos, sus colores se habían desprendido y entro en mí una oscuridad infinita de tatuajes negros, colmillos y olores a albahaca.
Yo, debí morir
El 20 de diciembre de 1989 por las bombas estadounidenses 
debí ser un Sioux y ser masacrado en Wounded Knee 
exterminado junto a mis ancestros Taínos del Caribe 
sucumbir con los más de 30 millones de guerreros en el 
ombligo de la Luna, Tenochtitlan, México en 1521 
descuartizado y desmembrado en el Perú junto a Tupac 
Amaru, quemado cuando la iglesia católica reconoció que no 
tenía alma 
y acompañar al Mapuche Caupolicán a la hoguera.
Fusilado junto a Victoriano Lorenzo 
morir de hambre como aquel niño Kuna. 
Abatido en las encomiendas y minas de Potosí 
arrancado de raíz de la tierra y alcoholizado 
desaparecido y ser el numero 44 Ayotzinapa, 
pero me dieron esta tarea 
los millones de muertos que habitan en mí 
escribir poemas, danzar y jamás olvidarlos.

Kalu Sexo